Unos investigadores de la Universidad de California han descubierto que la depresión, cuando no recibe tratamiento puede llevar a un envejecimiento de las células del sistema inmune, provocando que se acorten los telómeros. Esto hace que estas personas sean más propensas a desarrollar enfermedades tales como la diabetes, la osteoporosis, la demencia, accidentes cardiovasculares etc. El acortamiento prematuro de los telómeros puede llevar a la aparición de enfermedades relacionadas con la edad avanzada.
Se ha visto que la dieta y la realización de ejercicio físico favorecen una adecuada longitud de los telómeros.
Todo esto viene a señalar la importancia que tiene que una depresión sea detectada y tratada cuanto antes.